Hoy grito: "INDIGNACIÓN". Vergüenza por lo que somos y hacemos. Vergüenza por lo que decimos y predicamos. Vivimos en un mundo podrido y asqueado que no tiene dignidad y se agarra con uñas hacia la corrupción y la mentira. Y somos títeres movidos por esa peste que nos arrastra a la miseria mental. Nos hace falta evolucionar y mucho.
No actuamos. Nos avisan y advierten que vamos de camino al atolladero del que no se sabe el fin. Nos gritan que en casa hay que estar y salimos. Salimos para demostrar nuestra estupidez y caemos en la trampa. Ignoramos consejos amables y repudiamos a consejeros. No somos prudentes, sino animales de poca monta que prefieren tropezar incluso con su propio cerebro.
Individuos que se lanzan a despoblar y a acabar con todas las subsistencias porque el egoísmo les come las entrañas. Avaricia y codicia rebosándoles por las orejas y continúan a pesar de cometer uno y otro error.
Inclusive hay inertes personajes que se atreven a blasfemar y hacer propaganda lanzando acusaciones falsas para acumular odio entre sus desequilibrados votantes. Ya está bien. Deja atrás tu orgullo y lánzate a defender la sanidad pública que es lo único que nos sustenta. Aplaude a los sanitarios y contribuye, en la medida de lo posible, a hacer el bien.
Demostremos que podemos luchar unidos y, sobretodo, con razón y juicio sano. Esto no consigue en hacer lo que uno quiera y salir ileso, o colaboramos todos o no seguimos en el tablero.
Saray Peñarrubia Plaza